71.- ¿En qué consiste el proscrito principio de versari in re illicita importantur omnia quae sequuntur?

El proscrito principio de versari in re illicita importantur omnia quae sequuntur, significa que en los procesos no se puede caer en la falacia de considerar, que por el hecho de haber una persona obrado en forma reprochable,  le son imputables todas las consecuencias que de su censurable actitud se deriven. Por ejemplo: A le dice a su mensajero B que consigne un dinero en el banco C y luego en el banco D, pero B desobedeciendo la orden, se dirige primero al banco D siendo  asaltado en el camino. Aplicar la falacia versari in re illicita significa que por B haber desobedecido la orden,  le es imputable la pérdida del dinero y el hurto, lo cual es absurdo.

Teniendo en cuenta que las estadísticas en el campo de la responsabilidad médica han mostrado, que un gran porcentaje de los daños son causados por la realización de una reintervención, a efectos de explicar el presente principio, hemos diseñado el siguiente ejemplo:

Supongamos que por causa del olvido de una gasa durante una intervención quirúrgica, el paciente es sometido a una nueva intervención y el anestesiólogo que asiste la segunda operación comete un grave error  ocasionándole la muerte al paciente; en este caso, al primer cirujano que olvido la gasa no le es imputable objetivamente el resultado (muerte), porque lo contrario constituiría una aplicación del proscrito y superado principio <<versari in re illicita importantur omnia  quae sequuntur>>, según el cual, a quien ha obrado  en forma reprochable  le son imputables todas las consecuencias  que de su censurable actitud se deriven.

Ha dicho la Sala de Casación Penal[1] sobre el proscrito principio <<versari in re illicita importantur omnia  quae sequuntur>>,

“Sabido que la atribución jurídico penal de un acontecimiento fáctico a una persona no se basta con la simple operación matemática y ciega de la causalidad natural sobre la relación causa-efecto, (pues no se puede llegar al extremo del aforismo “causa causae est causa causati”, —el que es causa de la causa es causa del mal causado—), es necesario distinguir la causa del resultado exigido en el tipo penal, de la adecuación típica del comportamiento.

El propio artículo 9° del Código Penal establece que “La causalidad por sí sola no basta para la imputación jurídica del resultado”, de ahí  que, dentro de los criterios por los que un comportamiento y un suceso subsiguiente se pueden vincular a una persona, si bien la conexión inicial está en la causalidad física, para la atribuibilidad penal ella no es suficiente, porque no es dable establecer la responsabilidad por el resultado con el criterio de que se asuma a título de dolo todas las consecuencias que genere un acto ilícito aun cuando no se hubieran querido, previsto o podido evitar  (versari in re illícita)”.


[1] Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal. Sentencia del 19 de mayo de 2010, radicación No 33548. M.P: Julio Enrique Socha Salamanca.

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