93.- ¿Cuáles son las fuentes de la posición de garante del médico?

Como se ha dicho, posición de garante es la situación en que se halla una persona, en virtud de la cual tiene el deber jurídico concreto de obrar para impedir que se produzca un resultado típico que es evitable. Cuando quien tiene esa obligación la incumple, y con ello hace surgir un evento lesivo que podía ser impedido, abandona la posición de garante[1]

La Corte Constitucional en sentencia 1184 de 2008 citada anteriormente dijo: “se es garante por virtud de la Constitución y/o la ley”. En este sentido, el médico ostenta una posición de garante, que se materializa en deberes de protección e información, respecto de las personas que tenga a su cargo. En efecto, el artículo 5º de la Ley 23 de 1981 por la cual se dictan Normas en Materia de Ética Médica, señala los casos específicos en los que nace esta posición y son:

1. Por decisión voluntaria y espontánea de ambas partes.

2. Por acción unilateral del médico, en caso de emergencia.

3. Por solicitud de terceras personas.

4. Por haber adquirido el compromiso de atender a personas que están a cargo de una entidad privada o pública.

Cuando por cualquier de las causas antes señaladas exista la relación médico-paciente, el galeno asume posición de garante y siendo así, es responsable penalmente tanto por delitos de comisión como por delitos de comisión por omisión. Por ejemplo: El médico es responsable por la muerte culposa de una persona tanto si violando la lex artis le proporciona un tratamiento que le desencadena al paciente una reacción letal, como si simplemente no lo atiende y el paciente muere por ésta falta de atención.

Relacionando la  <<posición de garante>> con la << omisión impropia>>, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ha dicho lo siguiente:

En sentido restringido, viola la posición de garante quien estando obligado específicamente por la Constitución y/o la ley a actuar se abstiene de hacerlo y con ello da lugar a un resultado ofensivo que podía ser impedido. Es el concepto que vincula el fenómeno estudiado con los denominados delitos de comisión por omisión, impropia de omisión o impura de omisión.

En sentido amplio, es la situación general en que se encuentra una persona que tiene el deber de conducirse de determinada manera, de acuerdo con el rol que desempeña dentro de la sociedad. Desde este punto de vista, es indiferente que obre por acción o por omisión, pues lo nuclear es que vulnera la posición de garante quien se comporta en contra de aquello que se espera de ella, porque defrauda las expectativas. La legislación penal colombiana sigue el criterio restringido, en el entendido que, con fundamento principal en los artículos 1° y 95.2 de la Constitución Política, que construyen el principio de solidaridad, el artículo 25 del Código Penal dice expresa y taxativamente en cuáles casos es predicable la posición de garante, siempre con referencia a la omisión impropia o impura[2].


[1] Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal. Sentencia del 04 de febrero de 2009, radicación No 26409. M.P: Sigifredo Espinosa Pérez.

[2] Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal. Sentencia del 04 de febrero de 2009, radicación No 26409. M.P: Sigifredo Espinosa Pérez.

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