94.- ¿Es punible la actitud del médico cuando no se comporta como el buen samaritano?

Unas son las consecuencias cuando el médico tiene el deber legal o contractual de atender a una persona y no lo hace y con este <<no hacer>> lesiona bienes jurídicamente protegidos, y otras muy distintas cuando lo que se omite es un deber genérico de solidaridad, caso en el cual, se incurre en un delito mucho menos grave llamado “omisión de socorro” y el cual igualmente, le puede ser imputado a cualquier persona.

Veamos el siguiente caso extraído de la literatura jurídica española: “Francisco F. G., que conducía una ambulancia en la que transportaba a un enfermo parapléjico (…), se detuvo a 12 km de Ávila, al observar un grupo de personas que rodeaba a quien había sufrido un paro cardíaco y al que un médico, dándole masajes, pretendía reanimar y pese a los requerimientos de éste y de los familiares del afectado, cuya esposa se lo suplicó de rodillas, se negó a llevarlo hasta un Hospital de Ávila, pese a que bastaba desatar de la camilla al parapléjico, que había sido intervenido hacía más de tres meses, y colocarlo, mientras iba al Hospital, en alguno de los coches allí detenidos, negativa expuesta pese a conocer la urgencia del caso y el desamparo en que se encontraba”[1].

Señala Ramón Ragués que según el Derecho español vigente, cometen un delito quienes, como el conductor del caso, deciden no seguir el ejemplo del Buen Samaritano bíblico [Lc 10:30-37] y dejan de socorrer al prójimo en peligro. El Código Penal vigente les declara autores de un delito de omisión del deber de socorro (art. 195) y les castiga con una pena de multa de tres a doce meses. En esta previsión legal el sistema español coincide plenamente con otros ordenamientos del denominado Derecho europeo continental (Civil Law), como el alemán, el italiano o el francés[2].

Al igual que en los países ante señalados, en Colombia el no comportamiento como buen samaritano también constituye delito de omisión de socorro el cual se encuentra consagrado en el artículo 131 del Código Penal que dice: “El que omitiere, sin justa causa, auxiliar a una persona cuya vida o salud se encontrare en grave peligro, incurrirá en prisión de treinta y dos (32) a setenta y dos (72) meses.”   

Empero, si la persona tiene posición de garante (Ver preguntas 28 y 29) la situación varía, ya que no se habrá cometido un simple delito de omisión de socorro, sino que podrá ser responsable de un delito de comisión por omisión. Piénsese en el médico que se desplaza en una ambulancia y a quien por radio le dan noticia de que atienda a unas personas accidentadas, pero pensando en no perder una cita que tiene con su prometida pasa de largo del lugar del accidente causando por esta omisión la muerte de los accidentados, en este caso el delito cometido no será una simple omisión de socorro cuya punibilidad es baja, sino un homicidio cuya punibilidad es mucho mas alta.


[1] Caso narrado en el artículo de Ramón Ragués i Vallès.  Proceso al buen samaritano. Acciones de salvamento y responsabilidad por daños. De la Sentencia de la Audiencia Provincial de Ávila de 16 de marzo de 1993 (Ar. 1152, ponente Romera Martínez).

[2] Así, el § 323 c del Código Penal alemán, el art. 593 del italiano y el art. 226 del francés.

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